Cómo hacer la maleta de mano perfecta

Cómo hacer la maleta de mano perfecta

Las compañías aéreas nos lo ponen cada vez más difícil para poder viajar sin facturar, pero, en realidad, muchas veces es nuestra propia incapacidad de organizar una maleta como es debido la que nos arrebata esa posibilidad.

Si sigues estos trucos, nunca más esperarás aburrido a que tu maleta desfile por la molesta cinta del aeropuerto. 

Haz una lista

Poniendo las cosas por escrito siempre es más fácil organizarlo todo. Si además en tu lista incluyes las posibles combinaciones entre las prendas que elijas, te será más sencillo prescindir de lo accesorio.

Por cada pantalón 3 partes de arriba

Calcula que por cada pantalón o falda que escojas deberías meter en la maleta tres partes de arriba. La ropa interior es innegociable, hay que llevar una muda para cada día (la buena noticia es que son las prendas que menos abultan). Además, añade a la lista un jersey para cada dos días y un máximo de tres pares de zapatos.

Define una paleta de colores

Escoge una gama de color y selecciona prendas que vayan bien con esa gama. Decántate por básicos más que por prendas vistosas. Confía en darle el toque definitivo a tus looks gracias a la magia de los complementos: un cinturón, una pulsera o un broche pueden cambiar por completo el estilo de lo que llevas puesto.

Apuesta por prendas únicas

Entre dos prendas de cortes parecidos y colores parecidos, decántate por la que esté confeccionada con un material que se arrugue menos o que te permita solucionar el desastre colgándola en una percha en el baño con el grifo del agua caliente a tope.

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No te olvides de incluir en el listado un bolso

La opción más manejable es uno de lona, que se pueda plegar fácilmente y guardar sin abultar en la maleta. Tampoco está de más que incluyas en un rincón o dentro del mismo bolso un par de bolsas de plástico bien plegadas para poder meter en ellas la ropa sucia.

Usa tu lista durante el viaje

Una vez completada la lista y escogidas las prendas, recuerda guardar una copia en la bolsa de documentación para hacer el recuento final de prendas en el hotel cuando te toque hacer la maleta de vuelta a casa.

Y tú, ¿apilas o enrollas?

Una vez escogida la ropa que vas a llevar contigo existen dos escuelas de doblado. Advertimos, las dos son válidas y las dos dan buenos resultados.

Enrollar la ropa

Si vas a optar por este método puedes profesionalizarlo aún más si empleas gomas elásticas para comprimir algunas prendas (como los sombreros de tela), mantener los cables de los cargadores o la plancha del pelo en su sitio y los pares de alpargatas juntos.

Otra opción es enrollar tus prendas y guardar las que tienen unas dimensiones parecidas en una bolsa zip que te permita crear un bloque de ropa. O enrollarlas dentro de un organizador de tela con la misma finalidad: una vez enrolladas no se moverán de donde están.

Doblar la ropa y colocarla en vertical

La otra posibilidad ya la conoces y, si no es así, echa un vistazo a cualquier tutorial de Youtube sobre el método de plegar ropa de Marie Kondo. Si apilas dentro de tu maleta tus camisetas, jerseys y camisetas de esta manera, te cabrá todo.

Olvida los neceseres grandes

Meter todos tus utensilios de maquillaje, styling y aseo personal en el mismo espacio es un error. Un neceser de estas características puede, él solo, comerse el espacio de media maleta.

Con estos artículos de pequeño tamaño hay que seguir la máxima de divide y vencerás. Agrupa los productos por categorías y distribúyelos en varios neceseres por toda la mochila.

Deja espacio libre

O te arrepentirás en el viaje de vuelta cuando no tengas dónde poner los cuatro souvenirs que has comprado.

Un truco para conseguir ese espacio extra es el siguiente: si has hecho las cosas bien y has guardado todo en sus bolsitas independientes, cuando tengas la maleta llena y cerrada, sacúdela contra el suelo.

Con un poco de suerte la gravedad hará su trabajo, los objetos se desplazarán y te quedará un hueco en la parte de arriba de la maleta ideal para guardar los cargadores y la taza de recuerdo con la que no contabas y que has comprado a última hora.

Deshaz la maleta nada más llegar

Es un consejo útil tanto para cuando llegas a tu destino (para evitar que todo se arrugue de más) como a la vuelta a casa. Si has sido capaz de organizar la maleta perfecta, no la fastidies justo al final. Por mucha pereza que te dé, deshaz la maleta al volver a casa o corres el riesgo de que pase toda una semana hasta que afrontes el desembalaje.

Y recuerda que tanto si es una maleta de fin de semana como de esas en las que puedes quedarte a vivir dentro, Boxmotions puede almacenarla por ti hasta que las necesites en tu próximo vuelo.

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