Claves para reformar la oficina y no caer en el caos

Claves para reformar la oficina y no caer en el caos

Las reformas son, en general, momentos llenos de estrés y cosas que hacer. Sin embargo, las de oficina suponen un plus de estrés: ¿cómo asegurar el máximo bienestar de los trabajadores? ¿Cómo conseguir que nuestra actividad profesional se vea lo menos alterada posible?

Hoy, sin embargo, el tema que nos ocupa son aquellos trucos que podemos poner en práctica para llevar a cabo una reforma en la oficina sin caer en el caos absoluto. Si estás pensando en hacer algunos cambios en tu empresa, toma nota porque esto te interesa.

Empieza por la limpieza

Uno de los primeros pasos a la hora de reformar una oficina consiste en realizar una limpieza integral del espacio de trabajo, esto es, decidir qué es lo que continuará en la nueva etapa y qué es lo que no, que podemos escoger tirar definitivamente o almacenar en un lugar secundario, como un trastero.
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Una vez realizado este ejercicio de limpieza, nos será mucho más sencillo empezar a distribuir todos los elementos para la reforma, tanto durante como después de la misma. Se trata de un momento especialmente útil para deshacernos de todo lo que vamos acumulando con el paso del tiempo, así que no desaproveches la oportunidad.

Te sugerimos que para este paso apliques la metodología de las 5S, que te permitirá clasificar, ordenar, limpiar, estandarizar y mantener el orden y la disciplina.

Escoge muy bien el momento

Si bien es cierto que una correcta organización puede conseguir que el momento de reforma en la oficina sea bastante llevadero, también lo es que, queramos o no, esta va a desestabilizar de alguna forma la productividad de los trabajadores. Por ello, escoger el momento adecuado resulta clave. Una buena idea son los meses de verano como agosto, cuando la carga de trabajo suele ser algo menor, las épocas de jornada intensiva si aplican en vuestro caso o incluso las vacaciones de Semana Santa. Escoger un momento en el que haya menos gente presente en la oficina será mucho mejor para garantizar que la reforma se desarrolle sin problemas y que los trabajadores la sufran lo menos posible.

Escoge una reforma funcional

Una vez planteada la fecha y los elementos que queremos incluir en la reforma de la oficina, el siguiente paso será diseñar un espacio de trabajo lo más funcional posible.

La disposición de los elementos será clave, así como la inclusión de zonas de descanso para los trabajadores y la elección de mobiliario que fomente una perfecta ergonomía.

¿La ventaja? Un entorno cómodo en el trabajo mejora enormemente la productividad de los empleados.

Ten en cuenta tus necesidades… y también las que puedan surgir en el futuro

Uno de los problemas más comunes con los que se encuentran las empresas es el del espacio. Por ello, a la hora de plantear la reforma de tu oficina ten siempre en cuenta cuáles pueden ser vuestras necesidades en el futuro. Puede que ahora 10 puestos de trabajo sean suficientes, pero debéis estar preparados para crecer en equipo. Por ello, intentad no recargar demasiado todos los espacios, teniendo en cuenta que posiblemente, en el futuro, debáis ocuparlos con más personal.

Por último, recuerda confiar siempre en profesionales que os ayudarán a diseñar un espacio funcional con el objetivo de proporcionar el mejor entorno posible a los trabajadores.

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